

La primera parada de tu ruta por el sur de Irlanda es una ciudad pequeña en tamaño pero enorme en personalidad. Dublín muestra su historia por todas partes y, aun así, conserva una energía juvenil.
Las obras maestras del siglo XVIII de Merrion Square, los castillos medievales y las catedrales normandas encuentran su complemento perfecto en el encanto pícaro de la ciudad, donde la Millennium Spire también es conocida como “the stiffy by the Liffey” — lo cual lo dice todo, en realidad.
Sumérgete en el pasado de Irlanda en el Museo Nacional, mientras que los amantes de la literatura deberían visitar las casas de Yeats, Wilde y Beckett. Mira a los artistas en Grafton Street — y hazte la foto obligatoria con Molly Malone.
Haz un tour por la icónica Old Jameson Distillery en Smithfield. Prueba los productos locales en los mercados de fin de semana de Temple Bar — y quédate para la fiesta nocturna. O asiste a una función en el prestigioso Abbey Theatre, y luego acompaña el ritmo con música folk tradicional en un acogedor pub junto al río.
Los locales llaman a Cork «la verdadera capital de Irlanda». Sigue la siguiente parada de tu ruta por el sur de Irlanda para comprobar si llevan razón.
Es una ciudad con los pies en la tierra y acogedora, sin pretensiones a pesar de las sofisticadas terrazas georgianas de su centro.
Lleno de vitalidad, Cork se está renovando rápidamente — por eso tantos cafés artesanales llaman al hipster que llevas dentro. Pero también hay mucha tradición. Y con tradición queremos decir pubs. Muchos pubs.
Recorre el centro de la ciudad, situado en una isla en el río Lee. No te pierdas el English Market, con sus techos abovedados y su variedad de productos locales. Disfruta de una pinta de Murphy’s o Beamish, la stout de la ciudad. Deja que tu coleccionista interior se divierta en The Village Hall, un cofre de tesoros de ropa vintage, discos y cachivaches. Y por la noche está la Cork Opera House. Pero si las arias te dejan frío, no te preocupes: también acoge monólogos de comedia.
A continuación, en esta ruta por el Sur de Irlanda, súmate a una parte de la épica e icónica Wild Atlantic Way rumbo a Dingle. La península de Dingle es el punto más occidental de la Irlanda continental.
Este paisaje ancestral alberga fortificaciones prehistóricas y cabañas tipo colmena, capillas cristianas antiguas, pozos sagrados con un halo misterioso y playas realmente espectaculares. Amplias orillas arenosas azotadas por las olas del Atlántico alternan con calas pintorescas. Y dominándolo todo, el majestuoso Monte Brandon.
Esta parte de tu itinerario por el Sur de Irlanda se trata sobre la naturaleza. La Slea Head Drive recorre algunos de los paisajes más hechizantes de Irlanda mientras serpentea por la costa rocosa. También está Connor Pass, el paso de montaña más alto de Irlanda: si puedes con sus curvas, serás recompensado con vistas magníficas.
Los surfistas y windsurfistas deberían dirigirse a Castlegregory e Inch, mientras que los bañistas disfrutarán de las aguas más tranquilas de Ventry y del puerto de Smerwick. Y mantén los ojos abiertos para Fungie, un delfín mular que vive en el puerto de Dingle desde 1985.
El destino final de tu ruta por el sur de Irlanda es el lago más grande del río Shannon.
Lough Derg alberga una ruta panorámica del mismo nombre. Es un espectacular recorrido de 126 km que bordea las orillas del lago, pasando por pintorescos pueblos como Mountshannon, donde podrías avistar águilas de cola blanca, hasta lugares como Portumna Forest y su castillo.
No te pierdas los pueblos de Tipperary en las orillas orientales del lago y el tramo más dramático, alrededor de Portroe y Garrykennedy. ¿Te apetece?
Empieza por el propio lago, donde puedes practicar canoa, esquí acuático, kayak, paddle surf e incluso buceo. Atrévete a cruzar sus aguas hasta Inis Cealtra —en irlandés, 'Isla Santa'—, un lugar de peregrinación con ruinas fantasmales.
Haz senderismo por el East Clare Way, o sube —o intenta subir— a Tountinna, el punto más alto de los montes Arra. Luego dirígete a la Roca de Cashel, uno de los sitios históricos más impresionantes de Irlanda, donde antiguas ruinas se posan sobre un saliente rocoso —un verdadero viaje en el tiempo.




Una semana sin prisas de Dublín a Dingle